Una perforación es una obra de captación vertical que permite la explotación del agua subterráneas contenida en acuífero.
Los métodos geofísicos actúan en la exploración de las aguas subterráneas como métodos indirectos o estructurales, es decir, ayudan a determinar las zonas más favorables a partir de la medida de parámetros físicos del subsuelo.
La prospección geofísica orienta la localización de las zonas donde existen las condiciones necesarias para que una formación geológica sea explotable como acuífero.
Se plantea un diseño en el que se han considerado las características de los componentes a colocarse en el pozo (camisa o tubería, filtros o rejillas, cemento, entre otros). Luego se pasa a la etapa de perforación y construcción del pozo de producción, que podrá ejecutarse con uno de los sistemas de perforación existentes en el país.
Permite obtener un documento que acredita un derecho de aguas subterráneas o superficiales.
Utilizamos métodos geofísicos convencionales como los sondeos sísmicos y eléctricos, sumando además, métodos geofísicos de vanguardia como Georadar, Tomografía eléctrica y Tomografía sísmica, entre otros.
Analiza la variación de los tiempos de llegada de las ondas sísmicas consiguiendo una modelización 2D/3D de la distribución de velocidades en la Tierra. El tiempo de viaje de la onda sísmica es registrado por los geófonos y así pueden medirse los estratos subyacentes y los módulos elásticos del suelo y la roca.
Determina la resistividad eléctrica de las rocas que constituyen el subsuelo y su distribución, es posible observar zonas anómalas que pueden ser debidas a estructuras geológicas contrastantes o bien la presencia de fluidos conductores como el agua y el contenido mineralógico.
Emplea los valores de resistividad aparente medidos con los dispositivos geoeléctricos sobre la superficie del terreno. La relación entre la resistividad aparente y la resistividad verdadera es una relación compleja. Para determinar la resistividad verdadera del subsuelo a partir de los valores de la resistividad aparente, se aplica la técnica de la “inversión”, mediante la cual se obtiene el modelo real del subsuelo.
Métodos de ondas electromagnéticas y el GPR logran obtener buenas definiciones del subsuelo debido a las altas frecuencias con que se trabaja y a los contrastes de permitividad dieléctrica de los materiales. Algunas aplicaciones son: Estudios geológicos/geotécnicos, Estudios de seguridad de presas, Prospección de agua subterránea, Perfilaje del basamento, detección de fallas y fracturas, Mapeo de plumas contaminantes, Profundidad de agua y sedimento en lagos y ríos, y en explotación de minas: túneles abandonados, zonas de riesgo.
Consisten en determinar la distribución de las ondas de corte hasta varios metros de profundidad, este proceso se lleva a cabo a partir del análisis espectral de las ondas superficiales, tipo Rayleigh,incluida dentro del ruido sísmico ambiental. Importante para la ejecución de obras subterráneas.